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Fisioterapia Deportiva

Pubalgia: Síntomas, Causas y Tratamiento Completo

Por Gemma Pastor Vila12 min de lectura

Resumen rápido: La pubalgia es una lesión que afecta a la zona del pubis, común en deportistas. Los síntomas principales son dolor inguinal que empeora con la actividad, molestias al levantar la pierna y dolor en movimientos de rotación. El tratamiento fisioterapéutico permite la recuperación completa en el 90% de los casos, con un tiempo estimado de 6 a 12 semanas según la gravedad.


Qué es la pubalgia

La pubalgia, también conocida como osteopatía de pubis o "hernia del deportista", es una lesión que afecta a las estructuras músculo-tendinosas que se insertan en la zona del pubis. Esta condición provoca dolor en la región inguinal y puede limitar significativamente la actividad física.

Según estudios epidemiológicos, la pubalgia representa entre el 5% y el 18% de todas las lesiones deportivas. Es especialmente frecuente en deportes que implican cambios de dirección, sprints y golpeos, como el fútbol, el hockey y el running.

La zona púbica es un punto de encuentro donde confluyen múltiples estructuras: los músculos aductores (cara interna del muslo), los músculos abdominales inferiores y la sínfisis púbica (articulación que une los dos huesos púbicos). Este cruce de fuerzas hace que la región sea vulnerable a sobrecargas y lesiones.

Tipos de pubalgia

Existen tres tipos principales de pubalgia, clasificados según la zona afectada:

Pubalgia alta (abdominal)

Afecta principalmente a la musculatura abdominal inferior, especialmente a los rectos del abdomen en su inserción púbica. El dolor se localiza por encima del pubis y puede irradiarse hacia el abdomen bajo.

Pubalgia media (articular)

Implica a la sínfisis púbica, la articulación cartilaginosa que une los dos huesos de la pelvis en la línea media. Puede producir inflamación y cambios degenerativos en esta articulación.

Pubalgia baja (aductora)

Es la más frecuente. Afecta a los músculos aductores, especialmente al aductor largo, en su inserción en el pubis. El dolor se localiza en la cara interna del muslo y en la ingle.

| Tipo | Zona afectada | Localización del dolor | |------|---------------|------------------------| | Alta | Abdominales inferiores | Encima del pubis | | Media | Sínfisis púbica | Centro del pubis | | Baja | Aductores | Ingle y cara interna del muslo |

Es importante señalar que muchos casos presentan afectación mixta, con implicación de más de una estructura.

Síntomas de la pubalgia

Los síntomas de la pubalgia suelen desarrollarse de forma progresiva. Reconocerlos a tiempo es fundamental para iniciar el tratamiento y evitar que la lesión se cronifique.

Síntomas principales:

  • Dolor en la zona inguinal que aumenta con la actividad física, especialmente al correr, chutar o cambiar de dirección
  • Molestias al levantar la pierna, tanto de forma activa como contra resistencia
  • Dolor en movimientos de rotación de cadera, tanto interna como externa
  • Dificultad para subir escaleras o entrar en el coche
  • Dolor que se irradia hacia el abdomen bajo, el muslo interno o incluso los testículos
  • En casos avanzados, dolor en reposo e incluso nocturno

Progresión típica del dolor:

  1. Fase inicial: Molestia leve al final del entrenamiento que desaparece con el reposo
  2. Fase intermedia: Dolor durante el ejercicio que limita el rendimiento
  3. Fase avanzada: Dolor constante que impide la actividad deportiva y afecta a la vida diaria

Importante: Si el dolor es intenso, apareció de forma súbita o no mejora tras dos semanas de reposo relativo, consulta con un profesional de la salud. Algunos síntomas pueden confundirse con otras patologías que requieren valoración médica.

Causas de la pubalgia

La pubalgia se produce por una sobrecarga de las estructuras que se insertan en el pubis. Esta sobrecarga puede deberse a factores deportivos y no deportivos.

Causas deportivas

  • Sobrecarga por movimientos repetitivos: Chutar, esprintar, cambiar de dirección de forma repetida genera tensión acumulativa en la zona púbica
  • Deportes de alto riesgo: Fútbol (hasta el 10% de lesiones), hockey, running, tenis y deportes de raqueta
  • Aumento brusco de la carga de entrenamiento: Incrementar volumen o intensidad sin progresión adecuada
  • Superficie de juego inadecuada: Terrenos duros o irregulares aumentan el impacto

Causas no deportivas

  • Desequilibrio muscular: Descompensación entre la fuerza de aductores y abdominales. Cuando los aductores son más fuertes o más rígidos que los abdominales, el pubis sufre
  • Falta de movilidad de cadera: La rigidez articular obliga a compensar con otras estructuras
  • Mala postura y alteraciones biomecánicas: Hiperlordosis lumbar, dismetría de extremidades, pies planos
  • Embarazo: Los cambios hormonales y el aumento de peso pueden provocar pubalgia en mujeres gestantes

Factores de riesgo

  • Historial previo de lesiones inguinales
  • Core débil o disfuncional
  • Flexibilidad reducida de aductores
  • Entrenar sin calentamiento adecuado
  • Calzado deportivo inadecuado o desgastado

Diagnóstico de la pubalgia

El diagnóstico de la pubalgia es fundamentalmente clínico, basado en la historia del paciente y la exploración física. Las pruebas de imagen complementan la valoración.

Exploración física

El fisioterapeuta o médico realizará:

  • Palpación de las estructuras: Identificación de puntos dolorosos en pubis, aductores y abdominales
  • Tests específicos: Pruebas de resistencia de aductores (squeeze test), test de flexión de cadera contra resistencia
  • Valoración de la movilidad: Rango articular de caderas y columna lumbar
  • Análisis funcional: Observación de patrones de movimiento, marcha y gestos deportivos

Pruebas de imagen

  • Radiografía: Permite ver alteraciones óseas, irregularidades en la sínfisis púbica
  • Resonancia magnética: Es la prueba de elección. Muestra el estado de músculos, tendones y cartílago con detalle
  • Ecografía: Útil para valorar el estado de los tendones y guiar tratamientos

Diagnóstico diferencial

Es importante distinguir la pubalgia de otras patologías con síntomas similares:

  • Hernia inguinal: A diferencia de la pubalgia, la hernia produce un bulto palpable que aumenta con el esfuerzo
  • Afectación de cadera: Artrosis, pinzamiento femoroacetabular
  • Patología lumbar: Dolor referido desde la columna
  • Problemas urológicos o ginecológicos: En algunos casos puede ser necesario descartar otras causas

Un diagnóstico preciso es fundamental para establecer el tratamiento adecuado. Si tienes dudas, consulta con un profesional.

Tratamiento fisioterapéutico de la pubalgia

El tratamiento conservador (no quirúrgico) resuelve aproximadamente el 90% de los casos de pubalgia. La fisioterapia es el pilar fundamental de este tratamiento.

Fase 1: Aguda (1-2 semanas)

El objetivo es reducir el dolor y la inflamación sin perder completamente la actividad.

  • Reposo relativo: Evitar actividades que reproduzcan el dolor, pero mantener actividad física suave (caminar, nadar). El reposo absoluto no está recomendado porque puede debilitar la musculatura
  • Crioterapia: Aplicación de frío (15-20 minutos) después de la actividad o cuando hay dolor
  • Técnicas de terapia manual: Masaje suave de la musculatura periférica, movilizaciones de cadera
  • Electroterapia: TENS, ultrasonidos o corrientes antiinflamatorias según cada caso

Fase 2: Rehabilitación (2-8 semanas)

El objetivo es recuperar la fuerza, la flexibilidad y el control motor de la zona.

  • Trabajo isométrico de aductores y abdominales: Ejercicios sin movimiento articular para activar la musculatura sin sobrecargar las inserciones
  • Estiramientos progresivos: Aductores, flexores de cadera, cuádriceps
  • Fortalecimiento del core: Fundamental para estabilizar la pelvis y reducir la tensión en el pubis
  • Trabajo propioceptivo: Ejercicios de equilibrio y control postural
  • Terapia manual avanzada: Punción seca, técnicas miofasciales si hay puntos gatillo

Fase 3: Readaptación deportiva (4-12 semanas)

El objetivo es preparar al deportista para volver a su actividad con seguridad.

  • Ejercicios funcionales específicos: Movimientos que imiten el gesto deportivo con carga progresiva
  • Entrenamiento en campo: Carrera progresiva, cambios de dirección, golpeo (en deportes de balón)
  • Trabajo preventivo: Ejercicios que el deportista debe mantener para evitar recaídas
  • Vuelta gradual a la competición: Primero entrenamientos parciales, luego completos, finalmente partidos

Cuándo considerar la cirugía

La cirugía se reserva para casos que no responden al tratamiento conservador tras 6-12 meses. Las técnicas quirúrgicas incluyen la reparación de las inserciones tendinosas y, en algunos casos, la liberación de los nervios de la zona. La recuperación postquirúrgica también requiere fisioterapia.

Importante: Este artículo no incluye recomendaciones de medicamentos. La prescripción farmacológica corresponde exclusivamente al médico.

Ejercicios de rehabilitación para la pubalgia

Estos ejercicios forman parte de un programa de rehabilitación típico. Antes de realizarlos, consulta con tu fisioterapeuta para confirmar que son adecuados para tu fase de recuperación.

1. Estiramiento de aductores (mariposa)

  • Siéntate en el suelo con las plantas de los pies juntas y las rodillas hacia fuera
  • Mantén la espalda recta
  • Presiona suavemente las rodillas hacia el suelo con los codos
  • Mantén la posición 15-20 segundos
  • Repeticiones: 4 veces, 3 veces al día

2. Puentes (bridging)

  • Túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados
  • Eleva la pelvis del suelo contrayendo glúteos y abdominales
  • Mantén 2 segundos arriba
  • Baja de forma controlada
  • Repeticiones: 10-15 repeticiones, 3 series

3. Plancha abdominal (plank)

  • Apóyate sobre antebrazos y puntas de los pies
  • Mantén el cuerpo en línea recta (sin hundir la zona lumbar ni subir las caderas)
  • Activa el abdomen como si fueras a recibir un golpe
  • Duración: 20-30 segundos, progresando hasta 60 segundos
  • Series: 3

4. Squeeze con balón (isométrico de aductores)

  • Túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas
  • Coloca un balón o cojín entre las rodillas
  • Aprieta el balón con ambas rodillas durante 5 segundos
  • Relaja
  • Repeticiones: 10-15, 3 series

5. Ejercicios hipopresivos

  • En posición de cuadrupedia o de pie
  • Exhala todo el aire y, sin inspirar, abre las costillas como si quisieras respirar
  • Mantén la apnea 5-10 segundos
  • Relaja y respira con normalidad
  • Repeticiones: 3-5, una vez al día

Advertencia: Estos ejercicios son orientativos. La progresión, intensidad y selección de ejercicios debe ser supervisada por un profesional según tu caso específico.

Tiempo de recuperación

El tiempo de recuperación de la pubalgia varía según la gravedad y el momento de inicio del tratamiento.

| Gravedad | Tiempo estimado | Características | |----------|-----------------|-----------------| | Leve | 2-4 semanas | Dolor solo al final del ejercicio, sin limitación funcional | | Moderada | 6-12 semanas | Dolor durante el ejercicio, cierta limitación | | Crónica | 3-6 meses | Dolor persistente, limitación significativa, posible necesidad de tratamientos avanzados |

Factores que influyen en la recuperación:

  • Tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas: Cuanto antes se trate, mejor pronóstico
  • Adherencia al tratamiento: Seguir las pautas del fisioterapeuta acelera la recuperación
  • Corrección de factores de riesgo: Trabajar desequilibrios musculares, mejorar técnica deportiva
  • Paciencia: Volver antes de tiempo aumenta el riesgo de recaída

La buena noticia es que el 90% de los casos se resuelven con tratamiento conservador sin necesidad de cirugía.

Prevención de la pubalgia

La prevención es siempre más eficaz que el tratamiento. Estas son las claves para reducir el riesgo de pubalgia:

  • Calentamiento adecuado: Dedica al menos 10-15 minutos a preparar el cuerpo antes del entrenamiento. Incluye movilidad de cadera y activación de core
  • Fortalecimiento preventivo: Mantén un programa regular de ejercicios para abdominales, aductores y glúteos. El equilibrio de fuerzas es fundamental
  • Estiramientos regulares: Trabaja la flexibilidad de aductores, flexores de cadera y musculatura posterior del muslo
  • Técnica deportiva correcta: Una buena técnica de carrera, golpeo o cambio de dirección reduce el estrés sobre el pubis
  • Progresión adecuada de cargas: Aumenta volumen e intensidad de forma gradual (regla del 10%: no aumentar más del 10% semanal)
  • Descanso y recuperación: Respeta los días de descanso. El cuerpo necesita tiempo para adaptarse

Preguntas frecuentes sobre la pubalgia

¿Cómo saber si tengo pubalgia?

El síntoma más característico es el dolor en la zona inguinal que aumenta con la actividad física, especialmente al correr, chutar o hacer movimientos de rotación de cadera. También suele haber molestia al levantar la pierna contra resistencia. Si el dolor persiste más de una semana, es recomendable consultar con un fisioterapeuta o médico para una valoración precisa.

¿Cuánto tarda en curar una pubalgia?

Depende de la gravedad. Los casos leves pueden resolverse en 2-4 semanas con tratamiento adecuado. Los casos moderados requieren entre 6 y 12 semanas de rehabilitación. Las pubalgias crónicas o de larga evolución pueden necesitar 3-6 meses. La clave está en iniciar el tratamiento pronto y ser constante con los ejercicios.

¿Se puede curar la pubalgia sin cirugía?

Sí, en la gran mayoría de casos. El tratamiento conservador (fisioterapia, ejercicios, modificación de la actividad) resuelve aproximadamente el 90% de las pubalgias. La cirugía se reserva únicamente para casos que no mejoran tras 6-12 meses de tratamiento bien llevado.

¿Cuál es la diferencia entre pubalgia y hernia inguinal?

La pubalgia es una lesión músculo-tendinosa que no produce un bulto visible. La hernia inguinal es una protrusión del contenido abdominal a través de un punto débil de la pared abdominal, que suele producir un bulto palpable que aumenta al toser o hacer esfuerzo. Aunque ambas pueden causar dolor inguinal, el tratamiento es diferente. Si tienes dudas, consulta con un profesional.

¿Puedo seguir haciendo deporte con pubalgia?

Depende de la fase. En la fase aguda, es recomendable reducir la actividad y evitar los gestos que producen dolor. Sin embargo, el reposo absoluto no está indicado. Durante la rehabilitación, se puede mantener actividad física adaptada (natación, bicicleta suave) que no reproduzca los síntomas. La vuelta al deporte debe ser progresiva y guiada por un profesional.

¿La pubalgia puede volver a aparecer?

Sí, existe riesgo de recaída si no se corrigen los factores que la causaron. Por eso es fundamental completar la rehabilitación, trabajar los desequilibrios musculares y mantener un programa de ejercicios preventivos. Los deportistas que han sufrido una pubalgia deben prestar especial atención al calentamiento y al trabajo de core.


Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Si experimentas dolor persistente, consulta con tu médico o fisioterapeuta para un diagnóstico y tratamiento personalizado.

Artículo revisado por Gemma Pastor Vila, Fisioterapeuta Colegiada núm. 15434 en el Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya.


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